9/13/2010

LA ZAPATILLA DE CRISTAL/THE GLASS SLIPPER






Si uno, desprejuiciado, está dispuesto a embelesarse con una historia sencilla, si posee cierto sentido eufórico de la indulgencia y entre sus preferencias figura el de perderse por los laberintos de los cuentos ingenuos, como los de La Cenicienta de Charles Perrault, es posible que le gustara esta película sin demasiado esfuerzo. Leslie Caron, esta encantadora, Michael Wilding, es un príncipe de calidad, como la coreografía de Mounsieur Petit y Cedric Gibbons que controla la expresión artística con la eficacia que le caracteriza. Ahora bien, si a uno no le caen excesivamente bien las historias de hadas, con sus bosques encantados, sus palacios de torres puntiagudas, sus princesas, y en general, su intenso sabor a caramelo, es mejor que se olvide de películas como esta. Charles Walters le echa a la cosa todo el oficio que le permitía, ya entonces, su larga experiencia, pero Roland Petit es demasiado Rolan Petit para asimilar su poesía hecha danza sin experimentar una cierta sensación de fatiga. La película fue producida por Metro en 1954, permanece inédita en Dvd, pero pudo ser vista por canales de televisión satélite recientemente.