


Hellzapoppin, palabra sin significado alguno que se tomó prestada de la fiesta mayor de un pueblo de Arizona, tiene su antecedente en la revista musical de este mismo título, estrenada en Nueva York en 1938, producida, escrita e interpretada por los mismos protagonistas de la película; Ole Olsen y Chic Johnson, dos cómicos alocados, cultivadores del absurdo en su acepción más literal, que, aun contando con una vasta experiencia teatral, no tuvieron una vida cinematográfica demasiado extensa.
El “Hellzapoppin” teatral, que alcanzó las 1.404 representaciones, causó una gran sensación entre el público, ya que la obra, prácticamente sin argumento gracias a las improvisaciones elaboradas por sus protagonistas. Con su torrente de gags y una acumulación casi mareante de situaciones disparatadas, que variaban a diario, como queda dicho, se convirtió en un show tan atípico como deslumbrante.
Hellzapoppin' to "Jumpin' at the Woodside"
La película continúa siendo una formidable extravagancia, una comedia cómica y musical sin pies ni cabeza; de ahí que sea casi imposible establecer una mínima sinopsis argumental. Lo que importa de ella son sus chistes, su asombrosa proliferación de situaciones delirantes. En Helzapoppin todo es posible: que se cambie la cinta durante la proyección, que los actores hablen con el público, o que un botones se pase toda la película buscando un tal míster Jones, para entregarle una planta que va creciendo hasta convertirse en un frondoso árbol. El delirio del show original aparece aquí mucho más controlado, pero, aun así, la avasalladora inventiva de sus autores consigue mantener Hellzapoppin al nivel de los espectáculos memorables, “Time Out” dijo de él que superaba con frecuencia los trabajos de Groucho y compañía en términos de velocidad, imaginación y pura locura. La película ha sido editada en Dvd en España por la compañía Filmax con el título de Loquilandia, solamente en su versión original con subtítulos en castellano. Fue producida por Universal en el año 1941.
El “Hellzapoppin” teatral, que alcanzó las 1.404 representaciones, causó una gran sensación entre el público, ya que la obra, prácticamente sin argumento gracias a las improvisaciones elaboradas por sus protagonistas. Con su torrente de gags y una acumulación casi mareante de situaciones disparatadas, que variaban a diario, como queda dicho, se convirtió en un show tan atípico como deslumbrante.
Hellzapoppin' to "Jumpin' at the Woodside"
La película continúa siendo una formidable extravagancia, una comedia cómica y musical sin pies ni cabeza; de ahí que sea casi imposible establecer una mínima sinopsis argumental. Lo que importa de ella son sus chistes, su asombrosa proliferación de situaciones delirantes. En Helzapoppin todo es posible: que se cambie la cinta durante la proyección, que los actores hablen con el público, o que un botones se pase toda la película buscando un tal míster Jones, para entregarle una planta que va creciendo hasta convertirse en un frondoso árbol. El delirio del show original aparece aquí mucho más controlado, pero, aun así, la avasalladora inventiva de sus autores consigue mantener Hellzapoppin al nivel de los espectáculos memorables, “Time Out” dijo de él que superaba con frecuencia los trabajos de Groucho y compañía en términos de velocidad, imaginación y pura locura. La película ha sido editada en Dvd en España por la compañía Filmax con el título de Loquilandia, solamente en su versión original con subtítulos en castellano. Fue producida por Universal en el año 1941.
1 comentarios:
QUE PASA?......NOS TIENES ABANDONADOS.......SERA QUE EL AMOR LLAMO A TU PUERTA......Y NO TE QUEDA TIEMPO.
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