8/16/2008

MARY POPPINS LA PELICULA






Mary Poppins, conocido personaje de la literatura inglesa, es un hada uniformada de buenísimas intenciones, simpática, en la medida que suelen serlo las hadas, y dotada de poderes que le permiten volar con la ayuda de un simple paraguas, o internarse en el mundo de la fantasía pura, en donde los caballos de un tiovivo son capaces de ganar un derby y las gentes meriendan tranquilamente suspendidas del techo, burlando los más elementales principios de la ley de gravedad. Con este singular personaje Robert L. Stevenson confeccionó una película, divertida sin excesos, amable sin cursilerías apreciables y gratificantes sin moralejas.

Julie Andrews, una de las voces más luminosas, que ha dado el cine y el teatro musical y Dick Van Dyke, quizás en el papel de su vida, animan las figuras centrales de la historia. Julie Andrews luce su musicalidad prodigiosa en tres canciones: “A Soonful of sugar” que canta mientras la habitación se ordena mágicamente; “Feed the birds”, donde habla de la anciana que vende bolsas de comida para los pájaros en la escalera de la catedral de San Pablo; y “Stay Awake”, canción de cuna al revés, ya que le canta a los niños no para que se duerman sino para que permanezcan despiertos. Dick Van Dyke se recrea en el popular “Chim Chim Cheree”, lo mismo que en “Step in Time”, el célebre ballet de los deshollinadores, y los dos, Andrews y Van Dyke, hacen inolvidables momentos tan encantadores como los de “Jolly Holiday”, mágicamente introducidos en uno de los paisajes pintados por Bert y atendidos por cuatro simpáticos pingüinos; “I love to laught”, donde la risa se hace contagiosa y del impagable “Supercalifragilisticexpialidouicious”, trabalenguas con dimensión universal.
Como curiosidad la voz de Julie Andrews se nos negó durante años por estar doblada al castellano hasta su edición en Dvd donde podemos apreciar su gran trabajo vocal por el que fue galardonada con un Oscar de Hollywood.