7/08/2008

LA VIUDA ALEGRE





Acaba de ser editada en nuestro país por la multinacional Warner la película del año 1934 dirigida por el gran Ernst Lubitsch “La Viuda Alegre”. El argumento de la misma es ideal para el trío Lubitsch-Mac Donald-Chevalier, ya que brinda la posibilidad de rizar el rizo en materia de sutilezas. Por de pronto, Lubitsch se mueve aquí como pez en el agua; en primer lugar porque puede hacer juegos malabares con personajes y decorados, dos de sus exquisitas debilidades cinematográficas, y en segundo, porque asunto y ambiente le permiten insistir en otra de sus constantes predilectas; la del binomio pasión-amor. Jeanette MacDonald no pudo contar jamás con mejor vehículo que éste, en donde la actriz se come a la cantante y viceversa, en una ininterrumpida sucesión de escenas de opereta superior. Y Maurice Chevalier, el hombre de la eterna sonrisa, no pudo soñar tampoco con mejor plataforma para lucir su poder de seducción y sus finas maneras de comediante a la francesa.
Esta Viuda Alegre de Lubitsch constituye una verdadera delicia, por todo lo expuesto, por la música ilustre de Frank Lehar y porque, en definitiva, espectáculo e ironía conviven a la perfección. El boato y grandiosidad de la secuencia del vals, pongamos por caso, no impiden que el malicioso Lubitsch nos cuente a su manera, y gracias al olvido de una espada, los devaneos amorosos de la reina de Marsovia con el apuesto capitán de la Guardia Real.

Una película, en suma, que forma parte de la historia grande del cine. El original teatral de La Viuda Alegre se estreno en Viena en 1905 y en Estados Unidos se representó por primera vez en 1907 en el New Ámsterdam Theatre. Un placer que los amantes del musical que aun la desconozcan, no deben perderse, ya que su edición en Dvd es un autentico regalo.

1 comentarios:

Shangay Lily dijo...

Lubitsh siempre genial. Siempre lo asocio a Santa Marlene, aunque trabajasen poco, pero ella cuenta cosas fascinantes en sus memorias. Y a Chevalier también, tuvieron su romance... gracias por estas entradas.