



Volando a Rio, es una película histórica, ya que posibilitó el encuentro de Fred Astaire con Ginger Rogers. Su estrella (teórica) es Dolores del Rio, cuya nombre apareció en la primera publicidad de la película escrito en letras de gran tamaño, en contraste con la tipografía utilizada a los coprotagonistas, infinitamente más discreta. Sin embargo nadie de los otros integrantes de la película, alcanzaría tanto éxito como la pareja compuesta por un bailarín de Broadway sin más experiencia cinematográfica que un número musical en una película de Joan Cradwford, Alma de Bailarina, y una actriz de tercera fila que no había conseguido llamar la atención en los musicales de la Warner. Así fue como Fred Astaire y Ginger Rogers, sabia combinación de clasicismo y modernidad, rara mezcla de discreción y arrebato, con la sonrisa a flor de labios, alternado el tap con la danza de fantasía, establecieron las bases de una nueva dimensión de la comedia musical; conquistando de paso, el afecto de un publico que habría de adorarles como pocas veces se ha hecho en el cine.
En torno a una belleza brasileña Dolores del Rio que deshoja la margarita entre la posibilidad de un norteamericano rubio y apuesto, autor de canciones, director de orquesta y aviador y la de un galán del país, con la complicidad del mejor amigo del primero (Fred Astaire) y de la vocalista de su orquesta (Ginger Rogers), Thornton Freeland montó una comedia que, sin ser excesivamente ingeniosa, logró divertir a base de números musicales, entre los que no hay que olvidar el de la popularísima “Carioca”, primer baile de Astaire y Rogers que dio la vuelta al mundo en olor de multitud. Con las increíbles acrobacias de un ejercito de mujeres sobrevolando la bahía de Rio de Janeiro, la citada “Carioca” montada con gran sentido de la espectacularidad (look RKO años 30), y la presencia de un Astaire y una Rogers extraordinariamente vitales, bailando sobre siete pianos blancos agrupados en forma de circulo, Volando a Rio significó el descubrimiento de un autentico filón. En 1983, medio siglo después (y a modo de homenaje), Stanley Donen incluyó en su película “Lio en Rio” unas imágenes del espectacular final de la película, con las chicas bailando sobre las alas de los aviones o balanceándose en el aire, por encima del conjunto turbador de las playas de Botafogo, Copacabana, Ipanema, presididas por el venerable Pan de Azúcar. La película data de 1933 y en España está editada en Dvd por Manga Films.
En torno a una belleza brasileña Dolores del Rio que deshoja la margarita entre la posibilidad de un norteamericano rubio y apuesto, autor de canciones, director de orquesta y aviador y la de un galán del país, con la complicidad del mejor amigo del primero (Fred Astaire) y de la vocalista de su orquesta (Ginger Rogers), Thornton Freeland montó una comedia que, sin ser excesivamente ingeniosa, logró divertir a base de números musicales, entre los que no hay que olvidar el de la popularísima “Carioca”, primer baile de Astaire y Rogers que dio la vuelta al mundo en olor de multitud. Con las increíbles acrobacias de un ejercito de mujeres sobrevolando la bahía de Rio de Janeiro, la citada “Carioca” montada con gran sentido de la espectacularidad (look RKO años 30), y la presencia de un Astaire y una Rogers extraordinariamente vitales, bailando sobre siete pianos blancos agrupados en forma de circulo, Volando a Rio significó el descubrimiento de un autentico filón. En 1983, medio siglo después (y a modo de homenaje), Stanley Donen incluyó en su película “Lio en Rio” unas imágenes del espectacular final de la película, con las chicas bailando sobre las alas de los aviones o balanceándose en el aire, por encima del conjunto turbador de las playas de Botafogo, Copacabana, Ipanema, presididas por el venerable Pan de Azúcar. La película data de 1933 y en España está editada en Dvd por Manga Films.